El secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, aseveró este martes que el movimiento chiita seguirá defendiendo al Líbano y a su pueblo, sin importar cuánto tiempo tome ese proceso ni cuán grandes sean los sacrificios, y ha prometido convertir el campo de batalla en "un infierno" para Israel.
"El enemigo acabará sometiéndose, tarde o temprano. No abandonaremos el campo de batalla, lo convertiremos en un infierno para Israel. Responderemos a la agresión y a las violaciones, y no volveremos al 'statu quo' anterior al 2 de marzo", declaró en un discurso ante integrantes de Hezbolá, transmitido por Al Manar.
También abogó por entablar "negociaciones indirectas, donde el negociador libanés tenga la ventaja", e instó a abandonar las negociaciones directas que, a su modo de ver, suponen "meras ventajas para Israel y concesiones gratuitas por parte de las autoridades libanesas".


