Un alto funcionario israelí declaró a CNN que en su país estarían "felices" si no se logra un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán.
"Tenemos el dedo en el pulso. Estaremos felices si no hay acuerdo, estaremos felices si el asedio de Ormuz continúa y estaremos felices si Irán recibe unos cuantos golpes más", afirmó, admitiendo que la decisión final recae en el presidente Donald Trump. A su juicio, una escalada es un escenario realista "si los iraníes siguen jugando y alargando las negociaciones".
Otra fuente aseguró que EE.UU. e Israel continúan coordinando planes militares potenciales en Irán en caso de que fracasen las conversaciones, incluidos ataques contra instalaciones e infraestructuras energéticas, así como asesinatos selectivos de dirigentes iraníes.
